Rafael Bossio • 16 de junio de 2026

los Joiners: cuando la fotografía dejó de ser una sola imagen

David Hockney y los Joiners

Carretera desértica con señales de stop, una señal de tráfico y árboles dispersos bajo un cielo azul brillante.


La fotografía suele entenderse como la captura de un instante. Un solo encuadre, un único punto de vista y una fracción de segundo congelada en el tiempo. Sin embargo, el artista británico David Hockney cuestionó esta idea en la década de 1980 al desarrollar una serie de obras conocidas como Joiners, composiciones creadas a partir de múltiples fotografías ensambladas como un collage.


Más que simples fotomontajes, los Joiners fueron un intento de representar la experiencia humana de ver. Hockney observó que nuestros ojos no perciben el mundo desde un único punto fijo; exploramos un espacio moviendo la mirada constantemente, construyendo una imagen mental a partir de diferentes fragmentos y momentos. Sus collages fotográficos buscaban capturar precisamente esa experiencia.


¿Qué podemos aprender de Hockney?


1. Romper con la idea de la fotografía perfecta

No siempre es necesario buscar el encuadre definitivo. A veces una serie de imágenes puede contar una historia más rica y compleja que una sola fotografía.


2. Pensar en secuencias

Antes de disparar, imagina cómo varias fotografías pueden dialogar entre sí. Observa un espacio desde distintos puntos de vista y registra los detalles que normalmente quedarían fuera del encuadre.


3. Incorporar el tiempo a la imagen

Los Joiners muestran diferentes momentos dentro de una misma composición. Puedes experimentar fotografiando una escena durante varios minutos y luego unir las imágenes para construir una narrativa visual más amplia.


4. Crear con herramientas cotidianas

Hockney realizó muchos de sus collages utilizando cámaras fotográficas convencionales y copias impresas. Hoy es posible explorar procesos similares con un teléfono móvil, una cámara digital o programas de edición sencillos.

5. Aceptar la fragmentación

La fotografía contemporánea no tiene por qué ser uniforme. Las uniones visibles, las diferencias de luz o los cambios de perspectiva pueden convertirse en parte del lenguaje visual de la obra.


Un ejercicio para experimentar


Elige una calle, una plaza o una habitación. En lugar de realizar una sola fotografía, toma entre 20 y 50 imágenes recorriendo el espacio. Cambia ligeramente tu posición, observa los detalles y registra diferentes puntos de vista. Luego organiza las fotografías como un mosaico o collage. Más que buscar una imagen perfecta, intenta construir una experiencia visual.


Ver más allá del encuadre


La gran aportación de David Hockney a la fotografía fue recordarnos que la cámara no tiene que imitar la visión humana de forma literal. Sus Joiners abrieron nuevas posibilidades para pensar la imagen como una construcción, un recorrido y una suma de perspectivas.

En una época dominada por fotografías rápidas y consumo instantáneo de imágenes, volver a estos experimentos nos invita a mirar con más atención, explorar nuevas formas de narrar y descubrir que la creatividad comienza cuando nos atrevemos a cuestionar las reglas del encuadre.