proyecto Fotografico personal

La foto es el disfraz

Iniciado en 2019, este proyecto artístico personal documenta las manifestaciones públicas de quienes toman las calles de Cartagena y se disfrazan para celebrar la independencia  de Cartagena del imperio español.


La celebración como acto de libertad Noviembre marca una fecha trascendental: el derrocamiento de un imaginario colonial que nos esclavizó y robó nuestras libertades. Celebrar la independencia es honrar la identidad que hemos forjado desde aquella gesta. Es en estos once días de efervescencia pública donde nuestra negritud, diversidad, inteligencia y creatividad salen a flote en los desfiles de cada barrio.


El disfraz para descifrar la ciudad En mi proceso creativo, el disfraz es la clave para entender una ciudad fragmentada por las barreras de clase y raza. En medio de esa separación, el carácter festivo aparece como un puente que nos conecta. Quien se disfraza, nos cuenta cómo ve el mundo; une su individualidad al gran relato colectivo que compartimos y desciframos juntos en la calle.


La obra impresa Es allí cuando mis imágenes buscan arropar algo mucho más grande: la emergencia de una nueva identidad a través del lente. Y por ello, todo este recorrido visual y conceptual tomará forma física en la producción de mi primer fotolibro.

Manifiesto

Una persona con cabello rojo rizado y gafas permanece de pie con los brazos cruzados sobre un fondo oscuro.

La fotografía no es la realidad. Para mí, las imágenes son creaciones personales con una intención. La realidad, en cambio, es un discurso que se construye a partir de la diversidad de imaginarios colectivos.


La foto, como el disfraz, es un intento de representar, de darle cuerpo a una idea, de enmarcar y poner límites. Y dentro de esos límites, permite al espectador imaginar lo que ve.

Una persona con cabello rojo rizado y gafas permanece de pie con los brazos cruzados sobre un fondo oscuro.

Cartagena en fiestas es un escenario lúdico, un juego donde exploramos otras identidades. Es en este contexto, a través de la música, la ropa, el baile y los disfraces, que surge una nueva manera de relacionarnos, destacando la creatividad, la cultura artística y la conexión con nuestro pasado.

Una persona con cabello rojo rizado y gafas permanece de pie con los brazos cruzados sobre un fondo oscuro.

El disfraz oculta una identidad para mostrar otra; es un objeto que genera representación. En este proyecto, el disfraz se convierte en cámara, y la cámara, a su vez, se convierte en un disfraz. Cada fotografía es una mirada, una máscara, una visión de lo que somos y lo que imaginamos.